¿Cuándo conviene cambiar fichas?
Cambiar fichas significa no colocar nada en este turno, devolver fichas a la bolsa y sacar otras nuevas. Te cuesta un turno, pero puede salir muy a cuenta.
- Cambia cuando tu mejor jugada da pocos puntos y después tu atril sigue siendo malo.
- Devuelve solo las fichas que estorban y quédate con las buenas.
- Solo puedes cambiar si quedan al menos siete fichas en la bolsa.
Cómo funciona
En lugar de jugar, anuncias que cambias. Apartas boca abajo las fichas de las que te quieres librar y sacas el mismo número de fichas nuevas. Solo entonces devuelves las viejas a la bolsa, así que no puedes volver a sacarlas en ese momento. Puedes cambiar de una a siete fichas. Ese turno no da puntos.
Cuándo vale la pena cambiar
- Tu atril está atascado, por ejemplo A1U1U1U1V4H4S1: tres U, una V y una H sin sitio. La mejor jugada da pocos puntos y aun así te deja malas fichas.
- La partida acaba de empezar. Las buenas fichas, como las E, las S y los comodines, suelen estar todavía en la bolsa, y tienes buenas posibilidades de sacar algo mejor.
- Ya tienes algunas fichas buenas, por ejemplo un comodín, y solo te falta un resto mejor.
Cuándo es mejor jugar
- Puedes librarte de las fichas molestas sumando unos puntos razonables. Una jugada que quita las repetidas y las fichas caras y además da puntos casi siempre es mejor que un cambio.
- La partida está avanzada. Muchas fichas buenas ya están en el tablero y las nuevas a menudo no son mejores.
- El rival acaba de abrir una buena oportunidad en el tablero. Cada punto que sumes ahora cuenta.
¿Qué devolver?
Devuelve las fichas que te bloquean: las repetidas, las vocales que sobran y las fichas caras sin compañía, como una Q sin U o una V difícil de colocar. Quédate con el comodín y con dos o tres fichas buenas como A, E, S, R o N.
De A1U1U1U1V4H4S1, por ejemplo, te quedas con A1S1 y cambias las otras cinco. Con A y S tienes una buena base para la siguiente jugada. Qué fichas conviene guardar lo explicamos en ¿Qué fichas guardar?